Alejandro García Ingrisano

Opinión de literatura, política, cine, toros…

Archive for the ‘Comentario Político’ Category

Heinz Wolff y su Care4Care: buscando soluciones en la comunidad – Gradientes

leave a comment »

El futuro para el profesor Heinz Wolff, fundador del Instituto Brunel de biotecnología de la Universidad de Brunel, se resume en dos palabras: frugalidad y mutualidad. De la frugalidad ya estamos teniendo pruebas en los países occidentales, pero ¿qué propuestas concretas existen en relación a la mutualidad? La iniciativa Care4Care, ideada por Wolff, podría ser un ejemplo del camino a seguir en el futuro.

Wolff sugiere que los países occidentales no van a poder competir en el futuro con los emergentes. En términos económicos, las razones que los están llevando a superarnos son las mismas por las que se mantendrán en una posición dominante. Sin embargo, Occidente, gracias a siglos de pensamiento y la sofisticación de nuestros centros de enseñanza, podemos competir en otras áreas: la cultura y la organización social.

Es más, Wolff propone que en el siglo XXI no serán la ciencia y la tecnología los factores de bienestar más decisios, sino la organización de la sociedad y lo que él llama sostenibilidad social. Se trata de utilizar la tecnología que tenemos a mano para depender menos de las estructuras económicas globales.

El plan de Care4Care consistiría en estimular a los jóvenes a realizar trabajos útiles para la comunidad a cambio de una contabilización de horas trabajadas. Estas horas podrán ser canjeadas en el futuro por la posibilidad de ser beneficiarios de los mismos trabajos sociales, realizados por generaciones posteriores. Estas actividades irían desde hacer compañía a personas mayores, acompañarlas de paseo, control de toma de medicamentos o asistencia con tareas cotidianas; hasta más especializadas, que requerirían una pequeña formación. Una hora trabajada equivaldría a una hora de asistencia en el futuro.

Wolff considera importante que éste no sea un esfuerzo gubernamental, sino un plan impulsado a más pequeña escala para que el empeño de las comunidades tuviera un impacto máximo. El gobierno seguiría concentrado en financiar el sistema de salud social, mientras que Care4Care (que sería una mútua) ocuparía el lugar de centros de mayores, en menor medida, pero sobre todo haría una labor de asistencia a personas mayores que de momento no cuentan con ella; un problema que sólo se verá agravado con el envejecimiento de la población.

Artículo originalmente aparecido en Gradientes.

Anuncios

Written by pursewarden

enero 11, 2012 at 11:37 am

De amicitia et politica – Letras Libres

leave a comment »

“Para que dos hombres sean íntimamente amigos deben atraerse y rechazarse sin cesar por algún concepto: se necesita que estén dotados de genios de igual fuerza, pero de diferente especie; de opuestas opiniones, pero de principios semejantes; de odios y de amores diferentes, pero de la misma sensibilidad en el fondo; de temperamentos contradictorios, pero de inclinaciones idénticas; en resumen, de grandes contrastes de carácter y de grandes armonías de corazón.”

El Genio del Cristianismo, François-René de Chateaubriand

Jorge Semprún no era demasiado amigo de los prólogos. De los pocos que escribió queda uno clavado en mi memoria, que aparece en la biografía que hizo Carlos Abella del genial torero Luís Miguel Domingín. Dice Semprún que a pesar del disgusto que le producían la amistad y el respeto que sentía el torero por el general Franco, quería escribir un prólogo “por el deseo y la nostalgia de un vínculo fraternal por encima de las peripecias de la vida, de sus avatares.”

Dominguín compartió amistad con Agustín de Foxá, Dionisio Ridruejo, Julio Camba, Pablo Picasso o Salvador Dalí; gente de ideas políticas tan dispares como controvertidas. Pero él, al fin y al cabo, no se significó especialmente. Más llamativos aún son dos personajes como Marcelino Menéndez Pelayo y G.K. Chesterton, que a pesar de su afición a la disputa intelectual mantuvieron la amistad de gente tan alejada de su pensamiento como Clarín, Benito Pérez Galdós, Juan Valera, Pío Baroja o Felipe Trigo, el primero; y de George Bernard Shaw, H. G. Wells o Bertrand Russell, el segundo. Hay más casos de sonadas amistades que perviven a pesar de fuertes desacuerdos políticos, como la de Gabriel García Márquez con Álvaro Mutis, o la de T.S. Eliot con Ezra Pound.

Otras historias rompen ese misterio que tiene la amistad entre personas discrepantes. J.R.R. Tolkien y C.S. Lewis se pelearon por razones teológicas, Sartre y Camus por culpa del comunismo, Norman Mailer quiso dilucidar diferencias de política exterior con un miembro del gobierno de Lyndon B. Johnson a puñetazos. Yo publico un puñado de artículos en distintos medios cada mes que por fortuna o por desgracia pasan tan desapercibidos como la mayor parte de la sección cultural de cualquier medio, pero en cuanto mento elogiosamente la producción de algún escritor fascista (como lo fueron Camba y Foxá), me gano una serie de insultos de desconocidos y (ex) amigos que me dejan rascándome la cabeza ante el ordenador. Y eso que quitando a falangistas y comunistas, en España casi nos quedábamos sin literatura del siglo pasado.

Ayer mismo, un amigo me enviaba alarmado un artículo de The Guardian que informaba de que la policía británica recomendaba a los ciudadanos de ese país denunciar la presencia de anarquistas en su vecindario. En España, no resultan menos espectaculares las denuncias de ciertos periodistas de derechas ante el movimiento anticapitalista de indignados en España, que suponen lanzado y financiado secretamente por el candidato socialista a la presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba.

El diario El País gusta de publicar artículos que avisan de un supuesto auge de la extrema derecha, a pesar de que la Falange Española, el partido de extrema derecha más votado, contó en las últimas elecciones generales con tan solo 14.000 votos (el 28 de España). Ante esta realidad, existe otra tendencia consistente en denunciar que toda esa extrema derecha (seguidores por igual de Franco, Bush y el Tea Party) se encuentra dentro del Partido Popular. El diario incluso alberga un blog, llamado El Ojo Izquierdo que promete sumergirse “en lo más profundo de la derecha española, tan vociferante y venenosa.” Aparecen allí retratados con regularidad columnistas de toda la prensa de derechas española. Una bitácora polémica, aunque de allí a llamar al periódico más vendido de España “gacetilla sectaria del izquierdismo cutre”, como hacía Hermann Tertsch en el diario ABC, hay un paso. La acusación favorita de todo periodista que se precie a los periódicos y políticos rivales es que promueven el odio y se mueven entre la estupidez y la maldad. Baste esta joya de Tertsch, tan culto como dado a los excesos verbales: “La mentira ya no era eficaz y la remontada imposible. Ahora llega el tiempo del miedo. Están dispuestos a utilizar todos los medios del Gobierno y el Estado para acabar con el rival.”

Fuera del mundo del periodismo, la convivencia no es mejor. La cantante indie Russian Red se declaraba de derechas en una entrevista y saltaba una enorme polémica que su compañero de profesión Nacho Vegas zanjaba diciendo que “cualquiera que se declare de derechas ha de ser un cretino o un cabrón”. Por otro lado, la jovencísima poeta Luna Miguel escribía en un arranque de lirismo fallido publicado en el diario Público que ante la inminente victoria del Partido Popular en las próximas elecciones generales no podía “hacer el amor sin pensar en los próximos cuatro años de retroceso y penita”.

Tan mal estamos, que la situación política nos induce a la denuncia y nos impide hacer el amor sin ser asaltados por imágenes de un país gobernado por malvados derechistas o ignorantes progres. El adversario político no defiende posturas contrarias, sino que viste diferente, vive en barrios diferentes con colegios diferentes y pasa los domingos en lugares diferentes – rezando a Sarah Palin mientras la familia se reúne para sacarle brillo a su arsenal de armas, o despiojándose las rastas antes de acudir a un recital de bongos etíopes. Convertir en puro símbolo al contrario dificulta entablar conversaciones con él.

No pretendo ser relativista. No sólo pienso que algunas ideas políticas son aberrantes, sino que comparto la tendencia de la mayoría de los mortales de razonar que éstas son justamente las que no coinciden con las mías. Pero a pesar de que tipos como Hamsun, Céline, Neruda o Cortázar tomaran decisiones políticas tan equivocadas, me hubiera gustado enormemente conocer a cualquiera de ellos. Hemingway, un hombre de izquierdas, insistía en que Ezra Pound “ defiende a sus amigos cuando alguien les ataca, les introduce en revistas y les saca de la cárcel. Les presta dinero. Escribe artículos acerca de ellos. Les presenta a mujeres ricas. Convence a editores para que les publique. Se pasa la noche con ellos cuando dicen estar muriendo. Les paga las facturas del hospital y les convence de que no se suiciden.”

Me gusta también la anécdota que narra Plinio Apuleyo Mendoza acerca del encuentro entre Carlos Alberto Montaner y Gabriel García Márquez, quienes se conocieron en una cena. Antes de marcharse Apuleyo Mendoza y Montaner, García Márquez se llevó aparte al primero y dijo, “qué tipo tan formidable es Montaner. Caramba, lástima que sea anticastrista”. Al subirse ya los dos amigos al coche, fue Montaner quien comentó que “Gabo es maravilloso, que simpática su conversación. Lástima que sea castrista”. No hay sólo admiración recíproca en la historia, sino también una nostalgia como de quien dice: ‘nunca más nos volveremos a ver’. Queda ese paréntesis, ese momento fugaz de entendimiento entre dos personas que, como Semprún, han sentido el deseo del vínculo fraternal por encima de los avatares de la vida, aunque estos se hayan hecho presentes al final de la noche y para siempre.

De Política y Amistad, artículo publicado en Letras Libres.

La ley de Violencia de Género – Libertad Digital

leave a comment »

En España, la ideología de género ha pasado del poder a la sociedad, no al revés. En ese sentido, y muchos otros, resulta excepcional: el PSOE, con la complicidad del PP y de casi todos los grandes medios de comunicación, ha creado una demanda ideológica que no existía.

El feminismo, al igual que el ecologismo o el nacionalismo, necesita de la alarma y la confrontación social para florecer, y la España actual es un terreno propicio para este tipo de conflicto. Aun así, las encuestas del CIS nunca colocan la mal llamada violencia de género entre las principales preocupaciones de los españoles. Sea como fuere, ésta ha propiciado el desarrollo de una nueva política, un lenguaje manipulado y hasta una industria propia.

Las mujeres que no amaban a los hombres, de Diego de los Santos, examina la génesis de la ideología de género y las consecuencias de sus manifestaciones en los entornos familiar, social y político.

El autor comienza identificando correctamente las características de lo que él llama feminismo radical al socaire de unas declaraciones de Zapatero al New York Times. Por un lado está la conservación de los privilegios clásicos de la mujer, que debe siempre recibir la custodia de los hijos en un proceso de separación (así sucede en el 95% de los casos) y a la vez ser mantenida por su ex marido. A esos privilegios hay que sumar otros, de orden laboral, económico: vía subvenciones, y jurídico: por obra y gracia de la Ley de Violencia de Género. Así, esta ley sólo observa delito cuando la víctima es mujer y el victimario, hombre, no cuando sucede a la inversa, a pesar de que, en noviembre de 2009, había 52 mujeres asesinadas por sus (ex) parejas… y más de 30 hombres. De los Santos calcula, basándose en informes del CGPJ, que, de todas las denuncias de malos tratos presentadas el año pasado, sólo el 0,4% respondían a delitos de lesiones. El juez Francisco Serrano clama que el 86% de las denuncias son abusivas, aun teniendo en cuenta que se considera maltrato hasta el contenido de un SMS.

Los ejemplos de discriminación –en una nueva manipulación lingüística, se denomina “positiva”– son numerosos, pero tienen su manifestación más preocupante en el hecho de que la Ley de Violencia de Género se está utilizando como sustituto de la del divorcio. Cada vez son más los abogados que recomiendan a la mujer, ante un proceso de separación, que denuncie a su marido por malos tratos, lo que le dará la custodia de los hijos, amén de generosos beneficios económicos. A día de hoy, una de cada tres separaciones se tramita por la vía penal. Y mientras que una condena por maltrato impide a un hombre disfrutar de la custodia de sus hijos, no puede decirse lo mismo cuando el condenado es una mujer. De este estado de cosas se están aprovechando vecinos enemistados o novias despechadas, por citar dos ejemplos reales que aparecen en estas páginas.

Cualquier denuncia sin pruebas puede acabar con un hombre en prisión preventiva: he aquí la principal causa de la masificación de las cárceles españolas. Sin embargo, la fiscalía no persigue las denuncias falsas en los casos de malos tratos.

La liberada feminista no pretende la igualdad, sino ser tutelada por el estado, al que controla con la promesa del rédito electoral. Para conseguirlo, los políticos llegan a extremos pintorescos, como cuando Griñán mostró su entusiasmo por que le llamaran “presidenta”. El Partido Popular, como decíamos, sigue el juego de la izquierda por miedo a perder un electorado, el femenino, que ya le da la espalda. La representante de la Federación de Mujeres Progresistas defendía sus métodos y el botín que, en forma de subvenciones, cosechan alegando que tienen que ser las organizaciones de hombres quienes impidan su discriminación por razón de sexo. La guerra de sexos está servida. Pero aquí también juegan los hombres con desventaja. La única asociación masculina que recibe subvenciones del gobierno español (18 millones de euros en lo que va de año desde el feministerio de Igualdad), la Ahige, es de corte feminista.

Entre tanto, asistimos al progresivo desprestigio de España, que se coloca desde 2008 a la cola de la Unión Europea en libertad de prensa, según Reporteros Sin Fronteras. El informe de esta organización, que cita expresamente las leyes españolas como fuente del problema, ahonda en un conflicto que ha conseguido anular cualquier debate en torno a las bases de la ideología de género y sus manifestaciones legales, lo cual convierte en tanto más valioso el libro de Diego de los Santos.

Las mujeres que no amaban a los hombres es un alegato contra la injusticia y el pensamiento único promovidos desde el poder, un desalentador documento que invita al lector a la rebelión ciudadana contra una realidad política que revela clientelismo y corrupción, y que frente a la evidencia (las muertes violentas en pareja han aumentado cada año desde la promulgación de la ley) opta por imponer una serie de paradigmas incuestionables. Veremos si quienes, como De los Santos, se atreven a disputar el dogma feministoide son capaces de combatir con datos el falso sentido del agravio del que se nutren movimientos revolucionarios como el feminista, y de arrastrar consigo una porción significativa de la opinión pública y, en última instancia, del electorado.

Fuente: Libertad Digital

Entrevista a Almudena Negro, presidenta de Foro Liberal

leave a comment »

Nota: Esta entrevista la realizamos a raíz de un artículo sobre la censura en internet, publicado en Letras Libres. Aunque fue citada ampliamente en el artículo, la entrevista no había sido publicada en su totalidad. El Foro Liberal, del que es presidenta Almudena Negro, es uno de los promotores de la plataforma por la libertad en internet Libertad 2.0.

¿En qué se diferencia vuestra plataforma de otras propuestas contra la ley de economía sostenible?

Se diferencia fundamentalmente en los presupuestos básico. Libertad 2.0 exige la retirada de la disposición final primera del anteproyecto de la LES porque consideramos que vulnera derechos individuales, no derechos colectivos. Asimismo, nos parece intolerable que el gobierno utilice las instituciones del Estado para otorgar privilegios feudales a entidades privadas. Que es exactamente lo que hace esta legislación injusta, que, citando a Bastiat, no consideramos ley sino despojo legal.

Ciertamente, partimos de diferentes presupuestos pero el objetivo es el mismo: la retirada inmediata de dicha disposición final. También pedimos la inmediata derogación del canon, puesto que consideramos que el gobierno está criminalizando a las personas y liquidando la presunción de inocencia en que se basa la Justicia. Además, la LES liquida el derecho a una tutela judicial efectiva y al derecho al juez predeterminado por la ley, al cambiar de jurisdicción los conflictos que pudieran surgir. Así, de aprobarse esta ley injusta, el internauta ya no pleitearía con una entidad privada (privado-privado) como pudiera ser la SGAE ante tribunales civiles y/ó mercantiles, sino que será el propio gobierno, a través de una comisión administrativa, en mi opinión muy acertadamente denominada Sección Segunda (SS), quien tomará la decisión de si la página o bitácora en cuestión vulnera derechos de propiedad intelectual, pasando después el asunto a la jurisdicción de lo contencioso-administrativo, que, como dice cierto informe del CGPJ filtrado a los medios en una clara maniobra de intoxicación, no entrará en el fondo de la cuestión. Los jueces serán lacayos de los políticos, limitándose a decretar,  o no, el cierre de las páginas.

Esto último es de una gravedad extrema, no sólo porque será la SS quien decida si somos delincuentes o no, sino además porque, como todo ciudadano que ha sido multado sabe, las prerrogativas que la Administración tiene “contra” las personas son brutales. Usted pague la multa y luego recurra.

A esto hay que sumarle que si un webmaster considera que se vulnera alguno de sus derechos fundamentales, como pudiera ser la libertad de expresión o su intimidad (¿de dónde van a sacar los datos de los webmaster los miembros de la SS?), tendrá que acudir a los tribunales contenciosos de la Audiencia Nacional, lo cual, ciertamente, es, pese a lo escandaloso de los titulares, de lo poco jurídicamente lógico que se ha introducido en toda esta locura liberticida, puesto que es la Audiencia quien interviene en estos casos. También es así con protección de datos.

De aprobarse la LES tal y como está redactada la indefensión de los ciudadanos que tengan web va a ser brutal.

¿Por qué os parecía necesario añadir esta propuesta a otras existentes?

Debo aclarar, llegados a este punto, que Libertad 2.0 es una iniciativa abierta a toda la sociedad y que entre las asociaciones convocantes no todos somos organizaciones liberales, aunque Foro Liberal que es la asociación que tengo el honor de presidir, evidentemente, lo sea. Además, entre los adheridos al manifiesto hay organizaciones y personas de todo el espectro político-ideológico.

Personalmente suscribí, pese a tener ciertas reticencias y porque entendí que nacía de un consenso de la red, el “manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet”. Sin embargo, no puedo suscribir iniciativas que hablan de derechos colectivos, propiedad procomún ó una especie de anarquía de corte socialista, sencillamente porque se aleja de mis convicciones y principios, que son liberales.  Creo que la Iniciativa Libertad 2.0, que defiende la libertad desde el respeto a los derechos individuales y la propiedad privada, que es la única manera, en mi opinión, en que se puede defender la libertad, puede ser suscrito por cualquier persona que se considere liberal. Otra de las diferencias que creo son importantes es la petición de dimisiones, es decir, que exigimos responsabilidades políticas. Así, Libertad 2.0 exige la dimisión de las ministras responsables de este atentado contra la libertad, Elena Salgado y Ángeles González Sinde, por intentar instituir una verdadera policía del pensamiento. Ciertamente creemos que las otras iniciativas se quedan, en este sentido, un poco “cortas”.

Es cierto que se nos ha acusado desde ciertos sectores de la izquierda de “dividir” por el mero hecho de existir. ¡Cómo se si me pudiera exigir suscribir “Das Kapital” simplemente porque promete un paraíso terrenal! No, hombre, no. Todos queremos lo mejor, pero no todos somos socialistas.

Ojo, con esto no quiero decir que no compartamos objetivos con otros grupos de la red. Es más, tengo claro que si presentan alguna acción en contra de la LES me sumaré a ella y, por supuesto, desde Iniciativa 2.0 les invitamos a participar en las que nosotros decidamos llevar a cabo. Somos compañeros de causa.

¿La plataforma podría tener más recorrido que el de oponerse a esta ley en particular?

Sí. La Iniciativa Libertad 2.0 ha nacido para quedarse defendiendo la libertad en Internet. Antes de la LES y después de la LES. Los objetivos marcados son muchos: derogación del canon, cambios legislativos para que el modelo de propiedad intelectual sea un modelo del siglo XXI y no del XX, iniciativas en contra de la censura, que se auditen de una dichosa vez las cuentas de la SGAE y demás entidades de gestión, apoyo a bloggers e internautas perseguidos en el resto del mundo… ¡hay tanto por hacer! Por cierto, a este respecto he de decir que no sólo han firmado ya nuestro manifiesto internautas españoles. Por ejemplo, la blogger antichavista Martha Colmenares, de Venezuela, se ha adherido a nuestra iniciativa. Libertad 2.0, como Internet, tiene carácter global, mundial.

Te puedo contar que en breve anunciaremos una serie de iniciativas, acciones, que vamos a plantear off line en contra de la LES. Tenemos que salir de internet y llegar al ciudadano de la calle, a esas personas que creen que los internautas son una suerte de piratas; delincuentes dispuestos a robar lo que sea. Ya está bien de toda esa tecnofobia carca que defiende ideas rancias como que el uso de las redes sociales fomenta la delincuencia, que Internet es poco menos que un peligro con patas (virtuales) o que el P2P es criminal.

Tenemos que hacer llegar a la sociedad que el que tú me prestes, por supuesto sin ánimo de lucro, un libro, un DVD o un mp3 no puede ser criminalizado. La gente ha de saber que los enlaces, que es la base de la WWW, no pueden ser motivo del cierre de una página – ni en China lo son- y que con la ley que pretende aprobar el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero hasta Google podría caer en la ilegalidad. ¡Ya está bien! Debemos rebelarnos cuando el gobierno se pone tan escandalosamente del lado del poderoso y en contra del ciudadanos.

¿Qué une a las asociaciones firmantes? ¿Es sólo la oposición a esta ley en particular, o también otros valores?

Evidentemente Libertad 2.0 no surge sólo como oposición a una ley en concreto. Ha sido la suma de hartazgos contra el estamento político que se ha propuesto liquidar, porque lo temen y lo desconocen, el único reducto de libertad que a muchos nos queda, que es internet. Cuando los medios de comunicación están sujetos a concesión administrativa o viven en parte de la publicidad institucional y las suscripciones “públicas”, para muchos de nosotros, integrantes de asociaciones que han nacido “de la Red”, como es el caso de Foro Liberal o con fuerte presencia en la misma, Internet es una válvula de escape, la única forma que tenemos de llegar a la sociedad civil, un sitio en donde todos somos iguales. Y esto, evidentemente, a los liberticidas y a los apesebrados no les gusta.

Como ya he mencionado anteriormente, Libertad 2.0 nace con vocación de permanencia, de constituirse en un foro de denuncia de los abusos del poder, del atropello de los políticos contra los ciudadanos, de la vulneración de nuestras libertades y derechos civiles.

¿Cómo valoráis vuestra reunión con Esperanza Aguirre?

Muy positivamente. Siempre es positivo ver que aún quedan políticos que anteponen la libertad al sectarismo partidista o a los lobbies de presión. He de decir que nos sorprendió mucho la velocidad de reacción del PP de Madrid y el compromiso de su presidenta de presentar una iniciativa en la Asamblea de Madrid instando a la derogación de la LES. De todas formas, hay que decir que el PP de Madrid no ha sido el único partido que se ha sumado en alguna medida a nuestra denuncia. También el partido de Albert Rivera, Ciudadanos, y el Partido de la Libertad Individual han suscrito nuestro manifiesto. ¡Ojalá lo suscribieran todos los partidos políticos! Claro que eso sí que es una utopía…

Written by pursewarden

febrero 9, 2010 at 8:09 pm

Los movimientos contra ley Sinde – Letras Libres

leave a comment »

Una serie de catastróficas desdichas

Desde el día de su nombramiento como Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde ha provocado reacciones que van desde el recelo hasta el rechazo frontal. Habían pasado unas horas desde que fuera confirmada para el cargo cuando Enrique Dans, uno de los blogueros más famosos de España, calificaba la designación de “pesadilla”. A las pocas horas, la Asociación de Internautas acusaba al presidente Zapatero de “provocación”.

Hija del cineasta José María González-Sinde, colaborador del oscarizado José Luís Garci, la ministra es también guionista cinematográfica, lo que le lleva a sufrir una demanda por parte de la citada Asociación de Internautas por conflicto de intereses a los pocos días de jurar el cargo. Sin embargo, la Oficina de Conflicto de Intereses –órgano de la Presidencia del Gobierno– rechaza la denuncia. En esos días se estrenaba el film Mentiras y Gordas, cuyo guión, repleto de frases inolvidables, es obra de la Sinde:

– Si no haces nada no cambiará nada.
– ¿Y tú qué haces para cambiar las cosas?
– Vivir, follar, usar condón, drogarme… Esa es mi forma de protestar.

El éxito que tiene la película en taquilla entre la muchachada patria se repite en Facebook, donde el grupo “Sinde, pírate” supera a día de hoy los 36.000 miembros. El primer proyecto estrella de la ministra es la nueva Ley de Cine, que levanta revuelo introduciendo la discriminación positiva a favor de las mujeres a la hora de recibir subvenciones, cuyo montante aumenta en 8,5 millones de euros respecto a la cantidad original que se anuncia. Por la poca claridad a la hora de repartir las subvenciones, la Comisión Europea detiene la entrada en vigor de la ley. Poco después, la Audiencia Nacional desacredita la decisión de la Oficina de Conflicto de Intereses y admite la querella contra la ministra. En esa tesitura, Zapatero presenta la llamada Ley de Economía Sostenible de la mano de González-Sinde. El éxito se repite: en unas semanas, un manifiesto contra ésta alcanza los 215.000 simpatizantes en Facebook.

Dentro de un amplio paquete de medidas económicas, la Ley observa con atención especial el mundo online, y en particular todo lo relacionado con las descargas, a las que medios como El PaísEl Mundo se refieren –erróneamente– como “descargas ilegales”. En particular, ha escocido un rumor (confirmado o desmentido por el gobierno según el momento) según el cual las webs de descargas podían ser clausuradas sin intervención judicial, simplemente con la autorización de un comité. En todo caso, hay en el anteproyecto de ley una mención explícita a la lucha contra las redes P2P y el cierre de sitios Web. También se contempla la intervención pública en el sector. Intervención que el manifiesto original contra la ley no rechaza: “Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España”. Un segundo manifiesto, promovido por sectores de extrema izquierda (y que incluye entre sus firmantes a Belén Gopegui, Isaac Rosa o Rosa Regás) pide la nacionalización de Internet y, enigmáticamente, argumenta que “si la mayoría de los internautas está en contra del cierre de páginas Web que facilitan el intercambio de archivos, una gran mayoría de ciudadanos está a favor de repartir entre todos la riqueza de la que se apropian empresas como el Banco de Santander, Repsol o Telefónica”.

Es sin embargo un tercer y último manifiesto el me parece el más acertado. Promovido por la plataforma Libertad 2.0, “exige la retirada de la disposición final primera del anteproyecto de la LES porque consideramos que vulnera derechos individuales, no derechos colectivos”, según Almudena Negro, presidenta del Foro Liberal, una de las asociaciones promotoras. Negro cree que el gobierno utiliza “instituciones del Estado para otorgar privilegios feudales a entidades privadas”, alertando que “de aprobarse esta ley injusta, el internauta ya no pleitearía con una entidad privada (privado-privado), como pudiera ser la SGAE, ante tribunales civiles y/o mercantiles, sino que será el propio gobierno, a través de una comisión administrativa, quien tomará la decisión de si la página o bitácora en cuestión vulnera derechos de propiedad intelectual, pasando después el asunto a la jurisdicción de lo contencioso-administrativo, que, como dice cierto informe del CGPJ filtrado a los medios en una clara maniobra de intoxicación, no entrará en el fondo de la cuestión. Los jueces serán lacayos de los políticos, limitándose a decretar, o no, el cierre de las páginas.”

La clave, como bien apunta Negro, es que el gobierno no se inmiscuya en el mundo online, ni impidiendo el libre intercambio de archivos entre particulares (que es lo que son las redes P2P, y la razón por la cual no se pueden considerar estas actividades como “descargas ilegales”), ni garantizando la neutralidad de la red. ¿Qué necesidad hay de que el gobierno garantice algo que sólo él pone en peligro, como atestiguan experiencias como la cubana o la china? Se tratan de aplicar a Internet leyes ad hoc, lo cual crea situaciones aberrantes. Por ejemplo, si un periodista infringe la ley, recibirá una multa, mientras que un blog se arriesga a ser clausurado. Que no se produzca revuelo por este hecho y sí por el cierre de un periódico demuestra que la separación entre diferentes estatus legales es nociva, o al menos conduce a una disparidad de criterios que a este comentarista le parecen injustificables.

Internet es razonablemente regulable con las leyes existentes. Existen leyes de derechos de autor que no impiden que comparta un libro sin ánimo de lucro, lo que demuestra la legalidad de las redes P2P. Estas mismas leyes impiden que gane dinero compartiendo el trabajo de otros, por lo que la frontera está claramente establecida. La sospecha generalizada es de un intercambio de favores entre la ministra cineasta y el colectivo de artistas que apoyaron en masa a Zapatero en las pasadas elecciones generales y que se muestran temerosos ante la pobre afluencia de espectadores en películas españolas (que se traduce en índices de descargas testimoniales, demostrando que el mundo virtual es réplica del real). Todo ello, mezclado con el analfabetismo tecnológico no sólo del gobierno sino también de la oposición, que se limita a vocear las consignas del grupo de bloggers más mediático según el momento, pero que demuestra una pasmosa falta de criterio votando contra Zapatero en España pero en Europa a favor de Sarkozy, cuya ley de Internet han imitado las ministras González-Sinde y Salgado en sus principales puntos, sobre todo en el de sanciones penales y cortes de la conexión a Internet de los infractores.

La falta de regulación específica ha contribuido al fantástico desarrollo de Internet en muy pocos años. Sede de propuestas críticas, extraoficiales y alternativas, ha llamado la atención del mundo de los políticos, que febrilmente se lanzan a la regulación más o menos simpática de Internet: contra los piratas o a favor de los internautas, como si los piratas no fueran internautas o estos últimos no hubieran prosperado, cibernéticamente hablando, sin medidas en pos de su bienestar. Señor Presidente, señora Ministra: no les quiero en mi ordenador. Gracias.

Fuente: Letras Libres

Written by pursewarden

febrero 9, 2010 at 5:51 pm

Los toros, Barcelona y la política – Letras Libres

leave a comment »

La gente dice “viva los hombres” cuando lo ven torear.
“Francisco Alegre”, Concha Piquer.
El 5 de julio de 2009, la Monumental de Barcelona asistió a una corrida imperfecta. José Tomás sufrió dos cogidas, aunque siguió toreando a esa velocidad tan suya, como intentando llegar a un lugar que los demás no vemos, tirando hacia delante con “esa testarudez que se arraiga en los cojones”, según Zabala de la Serna. Los toros no fueron perfectos, ni cada pase limpio, pero Tomás acabó cortando cinco orejas y nadie acusó al presidente de ser demasiado generoso. Entre la salida del primer toro de Núñez del Cubillo y la de un José Tomás victorioso, seis toros después, habían sucedido cosas en el ruedo que la mayoría de aficionados no sabríamos explicar, pero que los presentes sí supieron premiar con las cinco orejas. El mismo hálito galvánico conecta a miles de personas cuando aparecen Leo Messi o Roger Federer, a los que al menos el resultado objetivo sí premia con la Copa de Europa o la de Wimbledon.

La escena podría no llegar a repetirse. El 15 de diciembre, el parlamento catalán votará la Iniciativa Legislativa Popular, una ley con la que se podría prohibir el toreo en esa comunidad. Otra comunidad autónoma, Canarias, ya siguió esta senda en 1991, pero la tradición taurina de las islas era insignificante. La Monumental de Barcelona, plaza con capacidad para casi 20.000 almas, es otra cosa. Más allá de la corrida de Tomás, un fijo en los carteles del ruedo barcelonés, los espectadores de la Monumental llevan acudiendo a corridas míticas desde 1914.

Aunque los partidos que han promulgado la ley antitaurina lo hacen aduciendo la defensa de los derechos de los animales, resultaría poco serio obviar que la ley ha sido apoyada sólo por la extrema izquierda nacionalista: Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) e Iniciativa per Catalunya (IPC). Frente a ellos se sitúa la derecha, el Partido Popular, y Ciudadanos de Cataluña, una plataforma transversal pero claramente españolista. En medio, la derecha democristiana catalanista, Convergencia i Unió, y el Partido Socialista de Cataluña, de izquierda, pero que apoya al PSOE en el gobierno. Estos dos últimos han decidido otorgar la libertad de voto a sus parlamentarios, algo poco usual en la política española.

La guerra cultural tras el intento de prohibición resulta paradójica. Mientras que Lluís Companys, histórico líder independentista, asistía hace 70 años a las corridas en la Monumental, la Fiesta ha terminado por identificarse con el estado español y sus tradiciones. A unos kilómetros de Barcelona, en la Francia catalana, el toreo se esgrime por el movimiento independentista como particularidad cultural del pueblo catalán frente al gobierno francés. En España, sin embargo, tanto ERC como IPC piden la prohibición de la llamada Fiesta Nacional, pero no así del correbous, una tradición exclusivamente catalana en la que al toro se le prenden dos fuegos sobre los cuernos antes de soltarlo por las calles del pueblo. Algunos medios, como elNew York Times han visto en la ley el reflejo de un creciente provincianismo en Cataluña. Este factor, unido a la preocupación por un mayor intervencionismo por parte del gobierno catalán, puede llevar a los diputados más moderados a votar contra la ley.

Las posibilidades con las que cuenta la moción de prosperar son una incógnita. En una rara entrevista al programa de radio esToros, el empresario taurino Antonio Matilla declaraba que, según los cálculos y sondeos, su causa estaba a veces “4 votos arriba, a veces 4 votos abajo”. Mientras, muchos toreros, el propio José Tomás incluido, han hecho bandera de la causa y hacen esfuerzos por apoyar la tauromaquia en la ciudad Condal. A veces estos esfuerzos son algo torpes, más apoyados en la ocurrencia que en el movimiento cívico organizado. Pero es comprensible: el torero nunca se ha enfrentado a una situación similar. De pronto, éste se convierte en blanco del odio de un sector significativo de la población regional, y algunos reaccionan con exabruptos. Sin embargo, la mayoría ha optado por un silencio prudente, a la espera quizá de la reacción de uno de los grandes o de una respuesta pactada y en masa del mundo del toreo.

José Tomás no siente miedo: eso adoran sus seguidores y le achacan sus detractores, que ruegan que observemos las diferencias entre un inconsciente y un torero. Pero, ¿y nosotros qué sabemos? Los toreros están hechos de otra pasta. Tampoco aprecian sus detractores esa aura de Tomás que le encumbra incluso en faenas imperfectas, como la del 5 de julio en Barcelona. Pero es para eso (aunque no sepamos lo que es eso), y no para la reivindicación, que están los toreros. Las leyes que les colocan fuera de su mundo recuerdan a la incertidumbre de Yuri Zhivago ante una realidad bélica y burocratizada: su forma de actuar siempre parece inadecuada, y el lector desearía verle de vuelta en su antiguo mundo, donde una vez pudo salir adelante con normalidad. No sabemos si eso será posible en Barcelona, donde los asistentes a cada gran corrida se encuentran con numerosos grupos de activistas increpándoles a la entrada de la plaza. Incluso si la ley es rechazada, habrá un largo camino por recorrer hasta que la fiesta se normalice de nuevo; un camino tan largo como el que llevó a Cataluña de tener a un presidente, Companys, que llegó a presidir una corrida en la Maestranza de Sevilla a otro, Montilla, que ahora oculta su condición de aficionado a los toros por culpa de la presión de la opinión pública.

Fuente: Letras Libres

Written by pursewarden

diciembre 10, 2009 at 5:35 pm

Una Sociedad Armada es una Sociedad Inteligente – Boletín Libre Mercado

with 2 comments

Según un estudio publicado en EEUU sobre las matanzas que llevan a cabo asesinos armados en lugares públicos (como el de Columbine en 1999), éstas terminan en cuanto una persona armada hace frente al pistolero. Éste no tiene ninguna intención de sobrevivir al evento, y en cuanto es desafiado, se suicida. El estudio también ha indicado que las matanzas se llevan a cabo en los llamados gun-free zones, lugares como escuelas o centros comerciales donde no está permitido el acceso de armas.

Pensar que una sociedad libre de armas es posible o deseable resulta ingenuo y peligroso. El famoso derecho a portar armas de la constitución norteamericana existe no sólo para defenderse de las agresiones externas, sino también de los abusos de poder del propio gobierno. Los enemigos de las armas indican que en EEUU, que tiene unas leyes generalmente permisivas, la tasa de asesinatos es alta. Sin embargo, este argumento no se sustenta por ninguna parte: otros países con leyes de armas flexibles tienen tasas de criminalidad muy bajas, y el estado de New Hampshire, cuyas leyes de armas son de las más permisivas de todo el país, ha gozado de las tasas de asesinatos más baja de todo EEUU en 2006 y 2007.

Lo único que consiguen las prohibiciones a portar armas es que éstas estén exclusivamente en manos de los gobiernos y de los criminales. Los ciudadanos nos vemos atrapados entre dos fuerzas que en nuestro país, por ejemplo, se mantienen razonablemente controladas. ¿Pero que pasará el día que una de las dos se descontrole? Si el Gobierno se vuelve abiertamente represor y totalitario, los ciudadanos no tendremos forma de defendernos. Si la criminalidad se dispara, nuestra protección dependerá de órganos públicos, absoluta y repetidamente ineficaces.

No abogo por que los ciudadanos nos tomemos de forma generalizada la justicia por nuestra mano. Para dirimir si tal cosa ha sucedido, existen los tribunales, que estudiarían de forma individual cada caso y decidirían si un arma se ha disparado en defensa propia o no. Pero vistos los datos, que demuestran que las armas de fuego no son las causantes de la criminalidad, que este punto de vista es reduccionista y que deja nuestros destinos en manos de gente poco deseable, abogo por hacer caso a pensadores como Thomas Jefferson, que han inspirado a los todos amantes de la libertad: “all power is inherent in the people; that… it is their right and duty to be at all times armed.”

Publicado bajo el seudónimo Winston T. Budkin en el Boletín Libre Mercado.

Written by pursewarden

octubre 12, 2008 at 7:34 am